Renaciendo

El verbo renacer, definido por la RAE como "volver a nacer", me lleva a un recuerdo bíblico (Juan 3:1-15) en el que Jesús le menciona a Nicodemo: "Debéis nacer otra vez...". Es cierto que la vida, con sus acontecimientos vitales, nos remueve y, a veces, nos hace revisar nuestros automatismos y sistemas de creencias que en algún momento nos permitieron avanzar, pero que ahora nos pesan y nos limitan. Son patrones de conducta que, en algún momento, nos salvaron la vida, pero que ahora son insanos. Por eso, es importante revisar las heridas reactivadas y mirar nuestras herramientas para poder desplegarlas con autocompasión y rendirnos a nuestro camino y propósito con todas las imperfecciones que nos acompañan. Es como dice mi escritora favorita, Brené Brown: "vivir en el ruedo de la vida".

 

Metafóricamente, para mí, es como haber emprendido un viaje hacia mi propio ADN para revisar mis automatismos y empezar a abandonar la lucha con ellos para rendirme a ellos y entrar en un modo de gratitud. Una gratitud que traspasa mis distintos cuerpos y donde los cuestionamientos cesan, aparece la aceptación y el silencio. Es así como comienzo a transcribir una nueva historia donde aparece mi identidad, mi presencia, la autocompasión, la conciencia unitaria, un camino en desarrollo y en constante evolución. Es como un árbol con nuevas hojas que agradece todo lo que fue, lo que es y lo que está siendo.

 

Cada día, al escribir esto, cuenta en estas palabras, cada vivencia, cada despertar y, con ellos, cada pequeña o gran decisión y cada lugar transitado. Mi máximo referente en esto es Conguillío y el volcán Llaima, donde puedo verlos, agradecerles y decirles: "In'Lak Ech... Hala Ken" ("Yo soy tú, tú eres otro yo").

Fotografía Propia. Aprendiendo otras formas de Ser en el mundo.Febrero del 2022

 

Renaciendo