Escuchando el cuerpo y las señales

iba por el sendero de Sierra Nevada desde el mirador Los Cóndores, en Conguillio, con el amigo Juan, percibiendo el amanecer del día lunes 24 de abril. Sentía en el cuerpo la expresión que mi mente no logra entender del todo y que venía desarrollando días anteriores: "todo obra por un bien mayor". Disfrutaba del paisaje cuando mi amigo mencionó: "¡No hay ningún pájaro carpintero!"

Seguimos el camino, acompasando nuestro ritmo para acompañarnos, lo que simboliza en los vínculos el poder expresarse y de vivir la confianza en ello. Concretamente, Juan en un punto del camino me preguntó: "¿Por qué vas tan rápido?" , y desaceleré, Pude ir escuchando su respiración y la mía para ir regulándonos y mantenernos conectados ( dinámica de los vínculos).Hicimos una parada para recuperarnos después de subir una inclinación importante, como en la vida misma, que necesitamos descansos para reconectar con nosotros mismos, nuestros cuerpos, el objetivo y recuperar aliento.

Mientras disfrutaba de la belleza de la naturaleza, del calor del sol naciente y percibía las sombras de los árboles a nuestro alrededor, en el fondo de la imagen estaba el volcán Llaima, que ha recibido ansiedades, miedos, lágrimas y peticiones de mi parte. Iba a tomar una fotografía aprovechando el momento de reposo, intentaba encuadrar y bajar la exposición de la luz, cuando vi en el suelo desplegarse una sombra de una gran ala y sentí su aleteo intenso, proporcional al tamaño de la sombra. Me asusté y me inundó el miedo. Miré a Juan y le pregunté: "¿Lo viste? ¿Fue real?" Él se sonrió y  dijo: "¡Un jote-cóndor tal vez!". Tomé la mochila con la intriga en mi mente,¡si algo había pasado tan cerca y había detenido súbitamente su aleteo, tenía que estar cerca !...Continué por el sendero intentando no interrumpir la sinfonía de la naturaleza. Al poco avanzar, vi caer una ramita ínfima desde una araucaria que me hizo elevar la mirada y ver la grandiosidad misma: "dos cóndores posados"...

…La vida nos pone ambas aves simbólicamente y nos afanamos por encontrar y quedarnos con el pájaro carpintero, enfocándonos solo en eso, cuando la vida nos está dando todas las indicaciones para mirar hacia otro lugar. "Sigue caminando porque después te aseguro que está el cóndor", pero no siempre somos sensibles a esas señales… lo que requiere silencio, escucha y un acto de fe…

Y sin duda, la naturaleza a menudo nos ofrece señales y pistas sobre la vida y el camino que debemos seguir, pero es fácil distraernos y perder el enfoque, a ratos por el miedo a la misma incertidumbre más que por el no querer avanzar y otras veces, nuestras propias expectativas y deseos nos impiden ver las oportunidades y los regalos que la vida nos está ofreciendo.

La frase "todo obra para un bien mayor" , me refiero a la idea de que, incluso cuando las cosas no parecen tener sentido o son difíciles de entender en el momento, eventualmente se revelará un propósito o un beneficio más grande detrás de ellas que pueden conducirnos a algo removedor y  trasformador...

En esto sigo con la expresión : “Pido por el mayor bien de todos los involucrados”  incluido mi ego asustadizo al cual abrazo … "caminando"en la integración alma- ego- akasha, dejándome atravesar por la sabiduría del registro akáshico, con la fe que va siendo renovada en que somos sostenidos en el campo akáshico... dando pequeños saltos ...en el tomar (ir tomando) la palabra "confiar"...

 

 

Gracias @juanmejiasmv por compartir, caminar, aprender juntos ... 

Fotografía Propia. En safari fotográfico de @rayadosporlasfotos. Conguillio, Chile abril 2023